lunes, 11 de febrero de 2013

Residencia en Alanís (II)

Foto de F. Brea
Este segundo fin de semana ha dado mucho de sí. Parece que haya pasado una eternidad desde el anterior, y sólo han sido dos semanas.

Lo más importante es que la escenografía ya está muy orientada y que los bailarines han tomado contacto directo con el lugar. Después de un proceso basado en dialogar hasta el infinito, partiendo de ideas bastante abstractas, por fin ha llegado la hora de hacer (y de ser) y movernos en el mundo de lo tangible.

Esta semana comienzo la grabación de lo que será la música y los ambientes necesarios para la función (y quién sabe si para el video). Para ello espero contar con la colaboración de algunos amigos y amigas tocando instrumentos de verdad. Tengo que ver temas de disponibilidad, horarios, etc., pero es lo que me gustaría hacer en principio. ¡A ver si todo cuadra bien por una vez en la vida!

He estado estos dos días grabando ambientes de la sierra y también muchas conversaciones, que me gustaría editar, seleccionar y publicar como si de un making-of se tratase. Tenía la idea de montar una especie de confesionario donde los integrantes del equipo pudieran hablar y reflejar su punto de vista personal sobre el proyecto, pero al final me decidí por un formato de entrevista breve por mero pragmatismo. Si consigo los permisos necesarios, me gustaría publicarlo aquí sobre la marcha... Estoy a la espera de que todos se escuchen.

Foto (y aparataje) de F. Brea
Lo más divertido e interesante para mi de este fin de semana, ha sido la oportunidad de interactuar con la gente del pueblo. Invitamos a los músicos de la banda del pueblo a grabar sonidos en la ermita, aprovechando la reverberación del espacio. Quería integrar la experiencia de la residencia en la obra y así, de un plomazo integraba acústica, personas y experiencia.

Ya he podido darle un repaso rápido a la grabación de las muestras y la verdad es que tienen buena pinta. Voy a tener que limpiar algunos ruidos que se colaban desde fuera, pero no creo que haya mucho problemas. En especial me encanta el sonido del bombo (suena muy Conan el Bárbaro/Basil Poledouris) y unos glissandos de trombón. La trompeta también me pareció tener una especial pegada. ¡Esto va a ser un collage en toda regla!

Ahora se plantea la parte más complicada: definir  cada parte de verdad, buscar tiempo y espacios para ensayos, etc. Creo y confío en que el resultado va a ser muy bueno. Las vibraciones en general son muy positivas y las ganas son muchas (casi más que las energías), pero todavía nos queda muchísimo por delante.

Este próximo fin de semana estaré de visita en la sierra de Málaga, donde espero poder capturar más paisajes y sonidos típicos. La verdad es que este tema engancha... :)